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24 febrero, 2015

Esforzarse, en lugar de escuchar.

Un artículo de Science publicado en 2011 mostró que los estudiantes que leyeron un trabajo científico complejo durante un periodo de tiempo de estudio y luego pasaron un segundo periodo tratando de recordar de él tanto como fuera posible, sin ayudas, asimilaron el material más profundamente que los estudiantes que leyeron el trabajo repetidamente  en el transcurso de cuatro periodos de estudio.
Página 92 de Atrapados de Nicholas Carr  


No me parece algo radicalmente nuevo pues es sabido que lo que mejor se aprende es lo que uno mismo realiza.  Todos los profesores deberíamos tener esto en cuenta pero yo no lo tengo. Hablamos demasiado tiempo, al menos es mi caso. Deberíamos obligar a los alumnos a escuchar menos y a hacer más.

17 enero, 2015

Querer mejorar por el camino equivocado.

Las cosas son buenas o malas por comparación. Y a los profesores nos comparan a unos con otros. Existe un modo de ser mejor sin cambiar. Que los demás sean peores. O que parezcan peores, hablando mal de ellos. No me llegan muchas noticias de esto último. Pero me conozco a mí mismo y lo que digo de mi lo digo de ti.

Supongo que muchos albergamos la idea de que si diéramos tal asignatura lo haríamos mejor que fulano, que no sabe llegar a los alumnos.

Hay siempre algún momento del año, en el que para llenar una clase de final de trimestre o por algún otro motivo organizo un debate sobre “qué cosas cambiarías de la educación que estás recibiendo”. Aunque pido que se hable en general, sin entrar en anécdotas y detalles, y sin nombrar a compañeros concretos, los alumnos son incapaces de no terminar criticando a fulanito “me suspendió injustamente”.


No alimento esas críticas y normalmente las paro, pero encuentro una alegría íntima (e injusta) en que otros profesores tengan descontentos a sus alumnos. Si ellos son muy malos, yo no lo soy tanto. 

09 enero, 2015

Cosas.

Esta mañana, dando clase, me he dado cuenta que muchas veces tengo como principal objetivo no aburrir. Más que enseñar.


Me aterra aburrir. 









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Una profesora, que no gozaba de buena fama ni entre los compañeros ni entre los alumnos, se ha jubilado por sorpresa. Otro profesor, cuando sus alumnos le han dado la noticia, ha dicho en clase que mejor así, "ahora aprenderéis más de su asignatura".

16 diciembre, 2014

Como un taxi.

Para decir que escribe libros por encargo Savater usa una comparación. Soy como los taxis, voy cuando me llaman. 

Diré lo mismo en la próxima reunión preceptiva como tutor con los padres. Acostumbro a informar de la marcha de sus hijos solo a los padres que lo solicitan. Creo que los que lo piden quedan contentos de mi atención. Peo lo que no hago nunca o casi nunca es tomar la iniciativa. A un alumno le quedan seis asignaturas, ya está dicho todo, las notas cantan. No voy a entrevistarme con ellos si ellos no lo piden. Hay profesores, más preocupados, más generosos, que llevan siempre la iniciativa. Yo no. 


A veces es duro para los padres tener que dar la cara por hijos que vaguean y no estudian. Sobre todo si se sienten sin fuerza para cambiar sus hábitos. Pero no lo hago para evitar les la vergüenza, sino porque no quiero trabajar más. 

11 diciembre, 2014

Un libro de segunda mano.

VERSIÓN RESUMIDA: Quizás esta entrada debía haber sido así: El aspecto de un alumno inmigrante me llevó a preocuparme para conseguirle un libro de Ciudadanía gratis o de segunda mano.  Tres semanas más tarde, tras haberlo conseguido, pillé al alumno copiando con una chuleta en el examen.

VERSIÓN ORIGINAL.
No hay muchos inmigrantes en mi centro. Este curso llegó, ya bastante avanzadas las clases, un chavalito a segundo de la ESO, con incuestionable aspecto de boliviano. Un chico obediente y formalito. Le dije que no comprara el libro de Ciudadanía -cuesta una pasta para una asignatura de una hora- que intentaría conseguir que algún alumno del año pasado se lo vendiera de segunda mano. Tras varias semanas, pues se me olvidaba, un alumno de segundo de Bachillerato se ofreció a dárselo gratis. Según él tenía dos en casa, el suyo y el de su hermana, y él no necesitaba el dinero. Me pareció un gesto muy noble pero a los pocos días hubiera querido que hubiera sido más egoísta. A lo mejor con el aliciente de ganarse unos euros el libro hubiera aparecido. Cuando lo ofreció gratis, tenía dos, pero más adelante explicó que su hermana se lo había dejado a alguien y lo que eran dos libros gratis se convirtieron en ninguno. 

Buscando entre un montón de libros que a veces donan algunos padres de años anteriores y que estaban amontonados en un almacén oscuro y que ni siquiera sabía que existía apareció un libro de ciudadanía. Me puso muy contento. Un libro sin pagar para un chaval que por su aspecto, yo estoy lleno de prejuicios, no parecía ser de familia de dinero.





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La historia tenía que terminar aquí. Quería contar que estaba contento de haber podido ayudar, sin mucho esfuerzo, a un alumno. El otro día les hice un examen. Eran cuatro cosas las que tenían que saber. Pillé a este chico copiando con una chuleta debajo del folio. Es muy fácil pillar a estos pequeñajos. Todos los años cojo a alguno. No les monto un escándalo, aunque me parece fatal que copien. Le dije que tenía la evaluación suspensa. Al final de la clase me decía que le hiciera el examen oral, que se lo sabía. Le expliqué muy escuetamente que el alumno que copia está suspenso, que no hay nada más que hablar.



01 diciembre, 2014

Mix

Se hicieron novios el año pasado. Ambos estaban en el grupo de primero al que daba Filosofía. Este curso no les doy clase y casi me había olvidado de ellos cuando los volví a ver hoy, durante el recreo, abrazados junto al kiosko cercano al instituto. Me agradó que aún siguieran juntos. Casi un año debe ser un record para unos adolescentes en estos tiempos.


Ella es rubia y de piel blanca como la leche. Él creo que procede de Cuba y es de raza negra.

24 noviembre, 2014

La crítica a un video





Alguien (al que llamaré Z) colgó este vídeo en el grupo de compañeros de trabajo en el Whatsap. A continuación transcribo la conversación que tuvimos.

Dos compañeros añaden aplausos y elogios al video.

Yo: Son las cosas que a los profesores les gusta oir de sí mismos. :)

Un compañero de los que elogió el video: ¿Y no son ciertas?

Yo: Creo que tienen una porción de demagogia.

Z: Siento que no te guste el vídeo. Yo sí me lo creo. Y por eso aguanto lo que aguanto. Si no fuera así, mandaba a tomar vientos a la comunidad educativa inútil: inspectores, padres que no ejercen y profesores que no se lo creen. Algunas flores y mucha autoestima no vienen nunca mal. Al menos a mí.

Yo: ¿Y el sueldo te ayuda a aguantar? ¿Y las vacaciones?
:)
También es cierto que los de filosofía no podemos colocarnos en otra cosa.
:)

Q (otra compañera): Toy contigo, Z.

Z: Sin embargo otros hemos dejado otros trabajos por este. Y hasta lo que me alcanza en casi todos los trabajos te pagan.  Yo tengo amigos bomberos,  funcionarios de prisiones,  forestales,  enfermeros,  médicos, trabajadores sociales... y todos cobran por trabajar. Unos son buenos profesionales y otros solo lo hacen porque de algo hay que vivir.  Yo me considero de los primeros.  Me gusta mi trabajo y estoy orgulloso de él. Por eso me gustó el video.  Eso no significa que renuncie a cobrar, no a las vacaciones.
Ahora,  por ejemplo,  entre wasap y wasap estoy corrigiendo y preparando cosas para los alumnos.  Mis amigos,  los que tienen menos vacaciones están tomando cañas o en el cine,  ...desde luego ninguno está currando.

Q (la compañera): Estoy contigo, Z. Yo también corrijo y trabajo. Y luego me voy de cañas. :):):)

Yo: Hasta el final ya hablo solo yo. Precisamente es una de las cosas que no me gusto del video. Dice: "no tengo horario porque mientras otros ven la TV y duermen yo estoy planificando...”
Los profesores tenemos un horario flexible. Eso puede ser un inconveniente o una ventaja. Nos llevamos trabajo para casa pero eso puede ser una comodidad. Lo hacemos cuando queremos y donde queremos. La flexibilidad para mi es ventajosa. Por eso tenemos q estar menos tiempo en el lugar de trabajo.
Sin acritud. Que decía el otro. :) :) :)
Y cuando aludí al sueldo me refería a tu frase "por eso aguanto lo q aguanto". Supongo q el hecho de nos paguen (y no mal; desde mi punto de vista) también ayuda a que aguantes. Y también otras ventajas de nuestro trabajo, como las vacaciones.
A mí también me gusta mi trabajo. Y a veces me parece muy cansado y otras relajado. Y a veces muy gratificante y otras muy agobiante. Y no me considero un privilegiado (que chollo) pero tampoco un héroe sacrificado. Tiene sus pros y sus contras.
Y a los de filosofía... si no tocamos un poco las narices.... nos parece q no estamos haciendo bien nuestro trabajo.  :) :) :)
Y tú, Q, no te metas!!! Que esto es una pelea de hombres.
Z, pardillo, mariquita, canijo…

La manga riega que aquí no llega. :) :) :)








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A veces me creo que soy Sócrates y me busco líos. 
Gracias a Dios, la sangre nunca llega al río pero... 

21 noviembre, 2014

Dar una asignatura que no es la tuya.

Andan en los periódicos escandalizados porque los profesores de instituto tendrán que dar asignaturas diferentes de las suyas.

Esto sucede desde tiempo inmemorial. Es lo que llamaban "las afines". Un profesor siempre ha podido dar asignaturas afines a la suya para completar su horario y según las necesidades del centro. Esto no es lo más frecuente, pero sucede. Una compañera de filosofía de otro instituto se sabe bien la geografía y la historia porque por circunstancias de la vida las lleva dando varios años.

En el curso 1989-90, en mi segundo año de trabajo, en Ciudad Rodrigo, yo impartí un horario completo dando la asignatura de historia de primero y la geografía de segundo de BUP. Ni una sola hora de filosofía. Y era perfectamente legal. En el Departamento de Geografía e Historia tuvieron la delicadeza de dejarme los grupos de nivel más bajo, dado mi desconocimiento de las materias que tenía que impartía. Aprendí cosas, los alumnos menos.

Ahora parece que a los de Filosofía nos asignan una asignatura relacionada con la iniciativa emprendedora. La verdad es que es un poco raro. Pero en peores plazas hemos toreado.

08 noviembre, 2014

Un poema sobre el acoso escolar.

Hace poco ha vuelto a ser noticia el bulling. Un año fui coordinador de convivencia y lo dejé por temor a la responsabilidad. Todos los profesores debemos luchar contra él pero, más que ninguno el que ejerce ese cargo. En el blog de José Luis García Martín he leído la reseña laudatoria de una antología, “Cincuenta poemas” de José Luís Piquero, y he encontrado el blog de este poeta.

El poema Apunte biográfico aborda el acoso. Es un poema que duele. Especialmente esta estrofa.

Y lo que más lamento ya no son los cuadernosde dibujo 
manchados de tinta o los tebeos 
que un día me quitaron, sino el otro 
expolio de mi infancia ignorante y feliz, 
la fe ciega en un orden de las cosas, 
la armonía del mundo que, prematuramente, 
hicieron mil pedazos en medio de la calle.



El poema completo debéis leerlo aquí. Los adultos no quedamos bien.






La historia de un acoso antiguo (el acoso de Jokin) es estremecedora. Podéis leerla aquí.

07 noviembre, 2014

Nada más práctico que una buena teoría.

Enseñando se aprende. Hace años me tocó ser coordinador de convivencia en un instituto y como me propuse dar unas charlas a los alumnos sobre asertividad, estudié sobre ello.

Es curioso que durante esa temporada yo mismo fui mucho más asertivo en mis clases porque tenía en mente el asunto y me servían además aquellas técnicas que había aprendido.

Ahora estoy pensando tomar algunas clases sobre el tema, pues creo que me vendrían bien. Pero hay una técnica que aprendí entonces, que sigo utilizando con los alumnos y que es infalible. Es la del disco rayado. Mandas cambiar a un alumno de sitio y se resiste. No siempre sucede así, en mi centro muchos se cambian inmediatamente. Pero otros se resisten, tozudos, varias veces, con excusas: que ya se van a portar bien, que no tienen el libro y tiene que compartirlo, que por favor no lo coloques solo.

Hace años, después de insistir dos veces me cogía un cabreo morrocotudo, me ponía a chillar como un loco y el alumno obedecía sorprendido, asustado y humillado. Con el disco rayado, solo tienes que repetir la misma frase tantas veces como sea necesario. “He dicho que te pongas en aquella mesa”. Y ante su negativa repetirla de nuevo. Y de nuevo. Y de nuevo. ¿Cuatro? ¿Cinco veces? Las que haga falta. Como ellos no conocen la técnica terminan cediendo pronto. No pierdo más tiempo que antes, al revés, esto es mucho más rápido, porque la ira se apoderaba de mí durante largos minutos incluso después de que el alumno se había cambiado de sitio.

Para hacer las cosas no basta querer, hay que saber.

Cosas como estas, ser asertivo, identificar los propios sentimientos, identificarlos en otros, gestionar el desánimo, motivarse a uno mismo, hacer amigos, todas son cosas que se pueden aprender y enseñar. Y que podrían enseñarse y aprenderse en la escuela, siempre que hubiera profesionales cualificados. Debatimos sobre esto en el blog de Cristina hace tiempo. Aquí y aquí.

07 julio, 2014

Pareja.

Quise publicar esto en el blog hace muchos años pero la cercanía de los hechos y el deseo de que no llegara noticia a los implicados me impidió hacerlo. O lo publiqué y enseguida lo retiré. 

El viernes cuando paseaba por el pueblo donde doy clase, durante una hora que tenía libre vi a unos alumnos que se habían pirado. Ellos no me vieron. Soy su tutor y debía haber avisado por teléfono a sus padres. Son una pareja de enamorados. Hace una semana hablé con ellos en privado en la hora de tutoría. Se han sentado juntos durante todo el trimestre anterior y lo han perdido completamente. Les recriminaba que charlaban mucho y no atendían a los profesores, que no podían seguir así, que sería mejor para ellos sentarse separados. Ellos me explicaron que son de pueblos distintos y sólo se ven durante las horas de clase y en el recreo. Me enternecí. Les dije que su conducta tenía que cambiar y ellos se comprometieron a comportarse mejor. Quedé en hablar con ellos más adelante para revisar si habían mejorado.


Ayer, los pillé a la hora en la que se habían pirado. Era el viernes y me quedaban aún dos clases. No tenía tiempo material de avisar a los padres. Qué duro es ser quien no quieres ser. Pero un profesor debe estar en su lugar. No soy buen profesor poniéndome en su lugar sino sabiendo estar en el mío. ¿o no? ¿Me gustaría que el tutor de mi hija no me avisara si se pirara de clase?


He buscado y he encontrado unos versos que mi padre me recitó hace muchos años. Son de Ricardo Molina.



Mis padres me reñían a la hora del almuerzo.

Me decían que iba a perder todo el curso,
pero yo soportaba sus riñas en silencio
y ellos seguían hablando, amargos, del futuro.

Yo me decía mientras: «¿Qué importan los amigos,
qué importa el porvenir, los padres, los estudios,
si las tardes de mayo son tan claras y bellas
y te amo, amor mío, más que a nadie en el mundo?

¿Qué importan estas cosas si me estás esperando
en el vasto pinar, al borde del camino,
y tus ojos son verdes como las hojas verdes
y tu aliento fragante lo mismo que el tomillo?


El lunes no puedo aseguraros si llamaré a sus padres o no. Supongo que sí.

Y de lo que estoy seguro es que nadie ha hecho unos versos para explicar lo que yo siento.

05 junio, 2012

GRADUARSE SIN GRADUARSE


Supongo que todos habéis visto alguna vez esas ceremonias americanas en las que los universitarios se gradúan. Creo que los americanos lo hacen como Dios manda, es decir, solo salen a recibir la beca, o el diploma, (o lo que sea) los que de verdad se han graduado.
En España también existen estas fiestas de graduación en la Universidad. Pero para mí son algo absurdo. Mi hijo por ejemplo la celebró en abril o mayo del curso pasado, el año en el que en teoría tenía que haber terminado pero durante este curso aún ha estado cursando muchas asignaturas y este año sí, supongo y espero que termine realmente. ¿No es un absurdo recibir un homenaje de fin de carrera sin haber terminado la carrera? Se ponen traje, recogen la beca de manos del Decano, hacen una gran cena… Todo eso sin haber terminado aún.
En los bachilleratos ha cundido el ejemplo y puesto que cualquier escusa es buena para una fiesta, en los institutos cuando terminan el segundo año de bachillerato y justo antes de examinarse de selectividad se hace un acto oficial, muchas veces con una clase magistral de alguien venido de fuera, y a todos los alumnos, A TODOS, vestidos con traje de gala, se les entrega una orla, un obsequio o algo así. En algunos institutos, los más pudientes, si el grupo decide comprarse unas becas hasta una beca pueden colocarte en ese acto.
¿Es relevante si el alumno ha suspendido 6 asignaturas y no acabará tampoco el bachillerato en septiembre?
Absolutamente irrelevante. Igualitarismo al poder. No vamos a marginar de un acto tan bonito de fin del bachillerato a los que no acaban aún el bachillerato. Solo faltaría que las fiestas tuvieran su sentido.
A mí me parece que se han perdido el tino.
No me parecería mal que todos los alumnos juntos pudieran hacer una cena cuando terminan el curso, el mismo día incluso que el acto oficial. Pero, hombre,… el acto oficial debería homenajear únicamente a los que realmente terminan. ¿O no?
Un disparate. Ojalá fuera el más pequeño de todo el sistema educativo. Quizás sea solo un síntoma del sinsentido de todo lo demás.




Por cierto, yo acudí a la cena final y bailé como en mis mejores tiempos. Osea estupendamente.

21 marzo, 2012

No me gusta no ser querido.

Uno de los problemas de ser profesor es que algunos alumnos quieren echarte la culpa del mal del que ellos son responsables. Y yo soy tan tonto que algunas veces acepto esas culpas, me siento responsable. Especialmente cuando los exámenes se encuentran en esa zona ambigua entre el suspenso y el aprobado. A veces tengo tal inseguridad que cualquier acusación, por el simple hecho de formularse ya la considero cierta. Un error y una injusticia para conmigo mismo.
De momento la reclamación de las notas concretas de cada pregunta del examen la he resuelto muy bien desde hace unos años. Tiene que ser por escrito. Nada formal pero por escrito. ¿Ustedes saben la cantidad de alumnos que no reclaman si tienen que sacar medio folio y redactar dos frases? El día que entrego los exámenes les pido a los que no estén conformes que en un papelito me escriban por ejemplo: “No me parece bien como me has puntuado la primera pregunta porque está bien contestada y solo me has puesto un 0,5.”

Luego yo en casa lo leo, me lo pienso y les doy contestación también por escrito. No siempre rechazo las reclamaciones, ni tampoco las acepto siempre. Actúo con libertad como debe ser. Lo que evito con esto es la presión del enfado. Cuando la reclamación es oral, face to face, algunos alumnos no están dispuestos a aceptar de buen grado las razones que tú les das y se disgustan y te muestran su disgusto. Este enfado solo tiene un objetivo: que les des lo que piden. No se trata de razones. Se trata de presionar afectivamente con el enfado, con la ira contenida, con mirada encendida, con la dignidad supuestamente ofendida, con la velada o manifiesta acusación de injusticia. Así se lo digo: “Dadme razones por escrito para que modifique la nota, no me mostréis vuestro desdén, vuestro odio, o vuestro enfado personalmente porque no quiero que eso influya en mi manera de evaluaros. Quiero actuar con libertad. Y el que me muestra su desprecio no me quiere convencer de que se merece aprobar quiere “forzarme” a aprobarlo. Y por ahí, aunque me duela el disgusto de un alumno, no estoy dispuesto a pasar.

17 diciembre, 2011

Responsabilidad individual y poder de la trama

Nada más escribir el post anterior me doy cuenta de que hay un problema.
¿Qué sucede cuando la realidad muestra que el éxito en muchos asuntos es multifactorial pero para que las cosas funciones conviene que todos piensen que depende excusivamente de ellos.
Estoy pensando en la educación. El resultado que se consigue con los alumnos tiene que ver con la organización administrativa existente, la actitud y preparación de los padres, la preparación y el esfuerzo de los profesores y por supuesto del esfuerzo y la actitud de los alumnos.
Si todo depende del sistema en mucha mayor medida que del comportamiento de un sujeto concreto ¿qué sentido tiene que yo quiera esforzarme en hacer mejor mi trabajo  cuando la incidencia de este cambio va a ser mínima?
Pseudópodo gusta de arremeter contra la mentalidad progresista dominante…  y en general estoy de acuerdo con él. Pero  ¿no era en esta mentalidad toda la culpa del sistema? ¿No el poder de la trama (en el caso progresista la trama económica) uno de los tópicos progresista por excelencia? Si la educación es resultado de “todos” ¿no se sentará el alumno casi tumbado en la silla y dirá con descaro al profesor: “venga, motíveme.” ¿No podrá el profesor escudar sus malos resultados en la herencia recibida (de esto Pseudópodo sabe bastante –y no digo que no lleve razón), en la negligencia de los padres, en la pésima organización de la administración, y en el escaso interés de los alumnos?

Surge una extraña situación en este problema. Las razones de las cosas son sistémicas pero parece que el hecho de que “yo”, individuo concreto, lo sepa sólo puede estropear las cosas. El individuo puede decir "Que quien tenga poder intervenga para cambiar el sistema."
Escribí sobre esto ya hace tiempo con motivo de la cultura del esfuerzo que se supone que recuperaba la última ley de educación.

El poder de la trama. "Fuera de serie" de Malcom Gladwell.

Con motivo de una serie de post de Pseudópodo  cuelgo en blog algo que escribí en el verano sobre el libro “Fuera de serie” de Gladwell.
La explicación que solemos darnos para los “fuera de serie” (es decir las personas excepcionales que destacan muchísimo en alguna faceta de la vida) es personal e individual. Creemos que han triunfado por meritos exclusivamente propios: por su talento y por su esfuerzo.  En este libro se presta atención a otros factores importantísimos en el triunfo del “fuera de serie”.



La gente no se eleva de la nada. Sí, debemos algo a la familia y al patrocinio. Tal vez parezca que a una persona que está de pie ante un rey lo hizo todo por sí misma. Pero de hecho, es invariablemente un beneficiario de ventajas ocultas, ocasiones extraordinarias y herencias culturales que le permiten, trabajando duro, aprender y comprender algo del mundo que está fuera del alcance de los demás. También marca una diferencia dónde y cuando nos criamos. La cultura a la que pertenecemos y la herencia de nuestros antepasados conforman el modelo de nuestros logros de maneras que no podemos imaginarnos. En otras palabras, no basta con preguntarnos cómo es la gente que tiene éxito. Sólo preguntándonos de dónde son podremos desentrañar la lógica que subyace a quien tiene éxito y quién no.




Los biólogos suelen hablar de “la ecología” de un organismo: el roble más alto del bosque es el más alto no solo por haber nacido de la bellota más resistente, sino también porque ningún otro árbol le bloqueó la luz del sol, porque el subsuelo que rodeaba sus raíces era profundo y rico, porque ningún conejo le mordisqueó la corteza cuando era un tallo joven ni ningún leñador lo taló antes de que madurara. Sabemos que la gente exitosa viene de semillas robustas. Pero ¿sabemos bastante sobre la luz del sol que la calentó, del suelo en el que hundió sus raíces y los conejos que tuvo la fortuna de evitar? Este no es un libro sobre árboles altos, es un libro sobre bosques.

Tras esta introducción que copié del libro en el verano tendría que haber aquí una explicación resumida de los diferentes nudos de la trama que hace posible a los “fuera de serie”. Pseudópodo insiste (en la serie de post a los que me refería) en la importancia de la trama, es decir del sistema. El libro de Gladwell hace lo mismo con respecto a los “fuera de serie”.
Habría que haber hablado de cómo la valoración del esfuerzo que se da en grandes zonas de China donde se cultivan los arrozales genera personas que no cejan a la primera dificultad en los problemas de matemáticas y de qué modo eso les lleva a tener muy buenos resultados en esa materia. No se trata de su inteligencia individual sino de la actitud social ante las dificultades que han heredado de una historia milenaria dedicados al cultivo del arroz.
Decisiva también con respecto a estos buenos resultados es el idioma chino con respecto a los números.  Por lo visto en el modo de nombrarlos en chino hay ya mucho ganado por ejemplo para el dominio de los números fraccionarios. No se trata entonces tampoco de su inteligencia individual sino del instrumento lingüístico heredado que les facilita las cosas.
Habría que haber hablado de cómo determinados sistemas sociales generan deportistas excelentes creyendo que descubre “genios individuales”, cuando en realidad estudiando las fechas de nacimiento de los mejores jugadores de Jokey en América descubre que el propio sistema de selección es decisivo en su surgimiento. Sin ser muy consciente del filtro que él mismo crea el sistema escoge desde muy pequeños a los mejores, normalmente los más grandes de cada curso –los nacidos en los primeros meses del año- y los entrena con especial dedicación. De esta manera si se estudian las estadísticas de los mejores jugadores (supuestamente genios individuales) se descubre que en su gran mayoría nacieron –qué casualidad- en los primeros meses del año. Otra vez el poder de la trama.
Habría que haber hablado de cómo se consiguieron enormes mejoras en el rendimiento de los alumnos de una escuela marginal americana por un sistema muy simple: suprimiendo o reduciendo al mínimo las vacaciones de verano. Durante las vacaciones estivales los alumnos retrocedían todo lo que habían avanzado durante el curso. Estos estudiantes no mejoraron porque fueran más listos que los de otras escuelas en barrios periféricos. Otra vez fue el poder de la trama.

Habría que haber citado también este texto de Gladwell.



“¿Existe el talento innato? La respuesta es sí. (…) El éxito es talento más preparación. El problema de este punto de vista es que, cuanto más miran los psicólogos las carreras de los mejor dotados, menor les parece el papel del talento innato; y mayor el que desempeña la preparación.”  Una vez que una persona tiene una inteligencia suficiente lo que diferencia realmente a unas personas de otras es el tiempo que dedica a su preparación.  Y los maestros le dedicaron para llegar a serlo mucho tiempo. Algunos estudios indican que para llegar a ser un verdadero maestro en algo hace falta 10.000 horas de práctica.”

Galdwell estudia como las personas que triunfaron son aquellas que estuvieron en el lugar adecuado en el momento adecuado para conseguir esas 10.000 horas de práctica. Y estudia así a Bill Gates que accedió a la posibilidad de usar un ordenador (cuando existían muy pocos) un montón de horas en un momento determinado de la historia de la informática. Y también habla de los Beatles a los que la vida y la necesidad llevó a tocar y tocar juntos en sesiones interminables mucho antes de que consiguieran despuntar y crear las canciones que luego los harían famosos.

He resumido todo esto de memoria y posiblemente con algunas imprecisiones. Lo he hecho porque quería unirme con alguna aportación a la interesante serie de Pseudópodo.
El libro de Gadwell es muy interesante y agradezco a Pseudópodo que me lo sugiriera.

31 agosto, 2011

PROFESORES TORPES EN HUELGA

Como no se nada de economía le he pedido a un amigo experto en este asunto que me explique cuales son las consecuencias de la crisis. La gran consecuencia es que España se ha empobrecido y se va a empobrecer aún más. En otros tiempos este empobrecimiento se producía cuando la peseta se devaluaba. Hoy día con la moneda común esto no es posible pero el empobrecimiento se producirá por otros caminos. De momento a los funcionarios ya nos han bajado el sueldo y es bastante probable que nos lo vuelvan a bajar. El sueldo de los funcionarios en cierta medida marca la pauta para otros trabajadores. Además las casas valen ya menos que valían y aún tendrán que bajar más (todo esto según mi economista de cabecera). España se empobrece/empobrecerá en su conjunto y algunos serán más perjudicados que otros. Los que se hipotecaron con pisos carísimos hace cuatro años –por ejemplo- se han comido un marrón porque hoy tienen una deuda con el banco mayor de lo que vale su casa actualmente. ¿Saben todo esto los profesores madrileños que van a ir a la huelga? ¿Saben que hay mucha gente que ha perdido su empleo? ¿Saben que hay muchas empresas que  han cerrado? ¿Saben que España es hoy más pobre que hace tres años y esto aún no ha acabado?

Por lo visto nadie se lo ha explicado y creen que en tiempos de vacas flacas todo puede seguir igual para ellos. Solo por ignorancia puedo explicarme esta huelga.

Para el que no lo sepa le explico. Por ley los profesores no tenemos fijado un número exacto de horas lectivas. Existe una horquilla de tres horas entre un número mínimo y un número maximo. Las horas lectivas son las horas con alumnos, que son las horas realmente duras. Las otras –guardias, reuniones, tutorías de padres, correcciones- son coser y cantar si las comparamos con las horas de clase.

¿Qué les pasa a los profesores madrileños? Que la Comunidad de Madrid va a obligar a trabajar más a los profesores fijos, cancelando los contratos de los profesores interinos para ahorrar. A mí esta medida ya se me ocurrió, como se le ocurre a cualquiera, cuando cundió la alarma de que había que ahorrar. Lo que no entiendo es que no se aplique este curso en todas las comunidades. Si en época de vacas gordas la gran mayoría de los profesores trabajaban el número mínimo de la horquilla ¿No es lógico que en época de vacas flacas trabajen más? No es nada que no se contemple en la ley, y a mi me parece un ajuste adecuado a los tiempos que corren.

La calidad de la enseñanza no se deteriora si los profesores trabajan dos horas más a la semana. En otros tiempos los profesores daban muchas más horas de clase y la calidad no era peor. Otro asunto es la anulación de desdobles o la desaparición de profesores de apoyo, etc. Es verdad que todo eso puede deteriorar la enseñanza y no se debía permitir. Pero ponerse en huelga –con la que está cayendo- porque les van a hacer trabajar un poco más a la semana me parece un despropósito que nadie va a entender y que solo va a conseguir una cosa: aumentar el descrédito del proferado.

 
 
 
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¿Qué por qué no he dicho cuál es el número mínimo de horas lectivas y cuál el número máximo? Los torpes profesores en huelga van a conseguir que todos ustedes se enteren muy pronto. Lo que les digo: mayor descrédito del profesorado.







01 agosto, 2008

EDUCACIÓN SEXUAL

Comencemos por algo que parece incuestionable y no lo es.
Lo que decía Don´t era: Los adolescentes pueden tener relaciones y frente a esto luego se puede actuar de una manera u otra.


“Los adolescentes pueden tener relaciones” es real en nuestra sociedad. Pero esto es precisamente lo que me niego a que sea un hecho natural y aceptable. Las cosas suceden en este momento así, pero no tienen porqué ser necesariamente así. La afirmación de Don´t, que es cierta en nuestra sociedad, no es cierta en todas las sociedades. ¿Era así en la sociedad de hace 30 años? ¿Era igual hace 60 años? Está claro que en aquella época los jóvenes no “podían” tener relaciones igual que ahora. Me explico para que se entienda bien.
Cuando se dice “pueden” no se está aludiendo a un hecho puramente físico: como tienen madurez sexual biológicamente pueden copular. No. No se trata de eso, que es cierto en todas las sociedades. Lo que hace realmente efectivo ese “pueden” en la nuestra es una permisividad ambiente grande que es la que no tengo obligación de admitir y contra la que quiero luchar. Si Don´t es partidario de esa permisividad (que no lo sé aunque puedo imaginar su opinión) puede defenderla y presentarla como aceptable pero no debe hacernos creer que es un hecho inapelable que como tal no nos quedaría más remedio que admitir y ante el que luego se podría elegir respuesta. Ese “hecho” es así porque los adultos permitimos y queremos que sea así. Y no lo sería si nos negáramos a consideran las relaciones entre adolescentes como algo “normal”, “natural”, “lógico” y en último término, “adecuado”. Lo repito por si alguien aún no se enteró. Don´t, desde mi punto de vista, lo que hace es decir: “Las cosas son como son y luego caben opiniones o distintas maneras de actuar ante los hechos”. Pues no. Las cosas no son como son. Son cambiantes y "los hechos" que ahora “permitimos” podemos no permitirlos.
Eso es lo que yo cuestiono y creo que debe cambiar. La sociedad que yo quiero es una sociedad donde se considere a los adolescentes “inmaduros” para tener relaciones sexuales (porque creo que lo son). Y del mismo modo que no se les deja conducir ni se les deja votar, no se les “deje” tener relaciones. ¿Cómo? Como se hacen muchas cosas en la sociedad: por presión social. Desde luego y en primer lugar: diciéndoselo. Estableciendo una opinión pública mayoritaria que esté a favor de que los adolescentes “se controlen” por lo menos hasta ser mayores de edad. Reprimir los propios deseos, contra lo que se pensó en algún momento, es algo sanísimo que hace muchísimo bien a una persona y aumenta su tolerancia al esfuerzo. La vida consiste constantemente en eso: decir que no a unos deseos con el fin de satisfacer otros más valiosos.

Agradecería que no se me tildara de “nostálgico”. Y sobre todo os pido que no me llaméis “franquista”, recurso retórico con el que para evitar el esfuerzo de discutir sería fácil descalificarme y “a otra cosa, mariposa”. Yo reivindico únicamente una “faceta” de otros tiempos que me parece positiva, no quiero que vuelva “aquella sociedad” en bloque, ni añoro ningún otro aspecto. Tampoco quiero que, como entonces, la sexualidad sea considerada “mala-malísima” y sea el gran tabú del que no se habla. Lo que yo pido es que a la sexualidad se le de la importancia que tiene y precisamente por su “gravedad” (la naturaleza la unió a la reproducción y a los afectos, ambas realidades absolutamente vitales para el humano y con independencia de que éste la pueda separar de ambos) debe ser abordada desde una cierta madurez mental de la que el adolescente carece.
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DD.AA. seguro que aquí ya tienes contenido suficiente para discrepar. Dejemos para más adelante si el reparto de preservativos fomenta la promiscuidad.
¿Por cierto recuerdan lo que decía Reig?
"¿Los condones favorecen la promiscuidad? Pues primera noticia. ¡Ojalá! Si fuera tan fácil compraría un par de cajas y a efectuar coitos como un descosido, a diestro y siniestro, pero qué va: a mí los condones me caducan con más facilidad que los yogures y, por más condones que transporte en todos los bolsillos, eso de la promiscuidad es como la muerte o la lotería: siempre les toca a los demás."
Hay que reconocer que como chiste tiene gracia, pero como argumento es muy pobre.

25 junio, 2008

UN MAESTRO

MP se jubila este curso, es uno de los maestros de mi instituto y ha dado clase desde hace mucho tiempo a los de primero y segundo de la ESO.

MP sabe hacer su trabajo y nos lo ha demostrado este curso.

En uno de los grupos de segundo a un alumno le entró fobia escolar. Se comprobó que el niño no sufría acoso por parte de sus compañeros, pero se negaba de tal manera a ir clase que sus padres tomaron la determinación de que se quedara en casa. Comenzó a ser tratado por un médico, y la Junta le puso un profesor de apoyo que se acercaba unas horas a la semana a su casa para que siguiera sus estudios desde allí.

MP, que era su tutor, también lo visitaba un rato todas las semanas o cada quince días para saber de él, aunque las primeras visitas sólo hablaba con la madre porque el niño se encerraba en su cuarto y no quería verlo de ningún modo.

Poco a poco, con el tiempo, su aversión fue cediendo. Ya salía muchas veces a abrirle la puerta y en alguna de aquellas visitas se examinó de asignaturas que él estudiaba solo, con su madre y el profesor de apoyo.

Más adelante se acercó a hacer los exámenes al Instituto, pero por las tardes. Iba a la biblioteca y allí el profesor encargado lo vigilaba mientras realizaba las preguntas que sus maestros de la mañana le habían dejado.

Lo que quería contaros fue el modo como MP consiguió terminar con la fobia de este niño.

Ya en el último trimestre, que este año ha sido largo, un día, en una de las últimas clases de la mañana, en la hora de tutoría, a MP se le ocurrió irse con los demás niños del grupo a buscarlo a su casa. Todos juntos le pidieron que volviera y consiguieron que fuera con ellos al instituto. Aunque todos lo celebramos, pareció una falsa victoria, porque al día siguiente, se presentó en el centro, sí, pero para decirle a su tutor que se volvía para casa.

MP no se desanimó y la semana siguiente mandó únicamente a sus amigos más cercanos, un pequeño grupo de cuatro alumnos, a primera hora, para que se viniera desde el comienzo del día a clase. Milagrosamente, esta segunda vez fue definitiva.

El niño no ha vuelto a faltar. Y hasta creo que no ha terminado el curso del todo mal.

Algunos de mis compañeros consideran que la idea que tuvo MP fue una genialidad. También yo creo que tiene mucho valor. Es cierto que el gesto se hizo cuando ya estaba la fruta madura, y que seguramente esa misma acción a comienzo de curso no habría servido de nada. Pero MP no se olvidó nunca del alumno descarriado y porque nunca lo olvidó (y le preocupaba) supo ver cuando la idea de ir lo a buscar con los demás niños a su casa podía conseguir algo.

Vamos a echar de menos a MP, su generosidad y su saber hacer.

13 junio, 2008

TRES MODOS DE PENSAR SOBRE EL TRABAJO.

El año que viene me toca dar Educación para la Ciudadanía y he tenido que poner un libro de texto. He escogido el que ha hecho José Antonio Marina para SM. La verdad es que me gusta mucho.

De José Antonio Marina no puedo decir que lo he leído todo porque ha escrito una barbaridad, pero lo cierto es que lo conozco mucho. Y he aprendido un montón. Claro que como yo sé poco es fácil aprender.

Es cierto que él mantiene como personaje público una actitud un poco demagógica, tengo la sensación de que ha defendido a Zapatero y al PSOE, o por lo menos cuando los critica lo hace con mucha diplomacia, como para no ganarse enemigos en ese sector.

Con su libro me voy a sentir muy cómodo porque conozco bien sus planteamientos y tengo fe en las cosas que cuenta.

He encontrado en su libro la siguiente anécdota que no conocía.


Cuenta una leyenda medieval que un hombre se encontró con tres canteros, cada uno de los cuales estaba picando una piedra de gran tamaño.

- ¿Qué estás haciendo? Preguntó al primero.
- Estoy aquí, sudando de tanto pegar golpes a esta piedra.

- ¿Y tú qué haces? Preguntó al segundo.
- Estoy dando forma a esta roca para hacer un bloque cuadrado.

- ¿Y tú? Preguntó al tercero.
- ¡Estoy construyendo una catedral!


¿Cuántas veces pienso en el trabajo atendiendo al esfuerzo que me cuesta o a la ocupación concreta en la que estoy? Creo que trabajaría más a gusto y mejor si me diera cuenta que estoy construyendo una catedral. Bueno, o un pequeña ermita.

02 junio, 2008

SINDICALISTAS

Supongo que habrá de todo, pero para mí, en la enseñanza, un sindicalista liberado es un tipo que ha optado por huir de los alumnos. Nunca veo en él una persona que quiere defender los intereses de la enseñanza o los profesores. Sencillamente veo a un señor que ha conseguido “liberarse” en un sindicato para no currar realmente (currar es atender a los alumnos). ¿Los intereses de los trabajadores? Lo que veo con evidencia cartesiana es que los primeros intereses que ese hombre defiende son los suyos. Se ha liberado para no viajar a diario a un destino lejano, para no tener que dar clase, para no soportar un instituto en el que no está a gusto, lo que sea. Está claro que para meterse en el sindicato ha importado más el efecto push (que le empujaba a dejar la enseñanza) que el efecto pull (que lo atraía para hacer un trabajo eficaz en el sindicato). A lo mejor me equivoco, no conozco muchos sindicalistas, quizá juzgo precipitadamente. Pero es la impresión que tengo y tenía que contarlo.

Luego está lo del sindicato de clase. Un compañero mío (CCOO) se enfrenta con otro (STES) acusándolo de corporativo. En los institutos existen unas plazas en conflicto, las de 1º y 2º de ESO. Las llenaron primero los maestros, pero ahora parece que cuando se quedan libres por jubilación son profesores de secundaria los que las ocupan. Está claro que hay un conflicto de intereses entre dos grupos distintos. Déjame de conflictos de clase. No se trata de que un sindicato sea de clase y otro corporativista. Simplemente uno defiende a los maestros y otro a los profesores de secundaria. Es legítimo que cada uno pelee por lo suyo, pero que no me cuenten historias como si uno fuera “el bueno” (que mira por el interés general) y otro “el malo”.

Y ya de puesto seguiré con lo del sindicato de clase. Me parece de risa. En un mismo sindicato funcionarios y trabajadores. Como si pudieran tener los mismos intereses. Como si el paro que amenaza a unos no los hiciera absolutamente distintos de los otros. Como si la subida de sueldos de los funcionarios no repercutiera en un Estado más caro que habrán de pagar todos.

Quizá no entienda mucho de esto. Quizá esté equivocado. Son cosas que se me ocurren y sin pensarlas mucho las suelto.