28 agosto, 2016

Otras elecciones.

Tras leer este artículo me reafirmo en la idea de volver a votar Ciudadanos.

"Tanto en el PP como en el PSOE se abre paso la idea de que, en estas circunstancias, unas nuevas elecciones que aclarasen más las expectativas del bipartidismo tradicional frente a unos «emergentes» en crisis de credibilidad,"

23 agosto, 2016

Respuesta a Paula.

Paula, para explicar lo que quiero explicar me voy a basar en una palabra. La palabra es “llamativa”. ¿Qué quiere decir que alguien lleva una ropa llamativa? Esta palabra está emparentada con el verbo llamar, porque lo que hace una ropa llamativa es llamar la atención.

Si una mujer lleva ese tipo de ropa no puede sorprenderse de que los hombres la miren, porque precisamente esa es la función de una ropa llamativa, “llamar” la atención de los hombres.

Hablaba yo de los pantalones cortos. ¿Tú has visto los pantalones cortos que se llevan ahora? Enseñan una parte del culo. El culo de una mujer es un estímulo sexual para un hombre. Si alguien enseña una parte del culo está llamando la atención de los hombres. No puede enseñar el culo y a la vez pretender hacernos creer que no está haciendo nada. O con otras palabras: que ella se viste así para sí misma. Si se lo cree está muy equivocada. Esa chica está atrayendo la atención masculina y debe hacerse responsable de su conducta.



De la conducta que los hombres tengan cuando perciban ese estímulo sexual son responsables los hombres pero al mismo tiempo la mujer es responsable de su conducta y esta es una conducta provocativa. En elvídeo que dio origen a todo esto una mujer llevaba un escote transparente pero se enfadaba cuando un hombre le miraba las tetas. ¿No te parece un mundo de locos?

También entiendo que hay miradas y miradas, pero si una mujer quiere explotar sus armas de mujer se expone a que la tomen por un objeto. 


Qué un hombre se sienta atraído por una mujer no es machismo, es sencillamente lo normal. Determinadas conductas de la mujer están encaminadas a tratar de seducir a los hombres. No me parece lógico comportarse así y luego disgustarse o llamar machista al que se siente seducido. 

21 agosto, 2016

Contradicción y lógica dialéctica oriental.

El gran descubrimiento del verano, aparte de saber –por mi mujer- que estoy ansioso también en vacaciones, ha sido la aparición en mi vida de la lógica dialéctica oriental como una lógica que no huye de la contracción ni pretende resolverla, porque cree que forma parte de la realidad.

 Me falta flexibilidad a la hora de pensar. Quiero comprender las cosas con conceptos que son fijos, estáticos, idénticos a sí mismos y excluyentes de otros conceptos. Y sobre todo no incluyo el tiempo ni el cambio en la realidad. Las cosas son como son. Y solo pueden ser buenas o malas, hermosas o feas, auténticas o falsas. Cualquier pensamiento solo puede ser verdadero  o falso. Me cuesta mucho moverme en el amplio campo de los grises. Ese tercero excluido –o A o no A- (principio de la lógica) me mata. Soy en mis juicios siempre demasiado contundente. Mi mujer y mi hijo me dicen que por el tono parece que creo “el que piense lo contrario es tonto”.

Pondré un ejemplo.

Pseudópodo nombra un programa concreto de la televisión –First Dates- como ejemplo de programa horroroso. Pseudópodo es una persona inteligente y valoro su criterio a la hora de juzgar muchas cosas.

Pero yo disfruto mucho viendo First Dates en la Cuarto de 9:30 a 10:30. Es un reality en el que personas que buscan pareja tienen delante de las cámaras su primera cita a ciegas.

El programa me gusta tanto que perdono las muchas cosas que me disgustan: los vacuos consejos sobre el amor que hace el presentador, el enorme porcentaje de parejas homosexuales que llevan, la manía que tienen los guionistas que querer introducir pequeñas novedades en un formato que tiene gracia sin necesidad de variaciones, el error de llevar con cierta frecuencia algún friki…

Mi hijo me dice que todos son actores, gente a la que le dicen –poco menos- lo que tiene que decir. Seguro que existen algunas indicaciones, no digo que no, pero en general… yo me creo el programa. Y veo personas.

Personas, veo personas. Personas como las que andan por la calle. La diferencia es que me dejan asistir a su primer encuentro entre ellas. Y me gusta ver como conectan o no conectan. Y me creo lo que dicen y me lo paso mejor viendo esos flirteos y desencuentros que creo más auténticos que los que aparecen en muchas películas de amor. Soy un espectador ingenuo.

Y podéis decir que están ante la cámara y actúan. No me cabe la menor duda. Pero ¿qué hago yo cuando escribo aquí? ¿Qué hago en la sala de profesores ante mis compañeros? ¿Qué hago cuando estoy en clase delante de mis alumnos? ¿Acaso vosotros no representáis todo el tiempo –cuando estáis con alguien- el papel del personaje que os habéis ido fabricando a lo largo de la vida? ¿Acaso no lo dijo ya Shakespeare?

Pero me he perdido. No se trataba –en este post- de defender el programa sino de explicar la tremenda inquietud que me causa que a Pseudópodo le disguste el programa.

¿Yerra su criterio de modo tan estrepitoso? ¿Soy por el contrario yo el que está ciego y falto de inteligencia y veo cosas valiosas donde solo hay telebasura? Esta contradicción –que parece insoluble- me ha hecho sufrir desde que escribió aquella entrada. Pero la lógica dialéctica oriental ha venido a anestesiar mi herida (no se me ocurre un modo menos cursi de hablar).

La contradicción forma parte de la realidad y es más fácil descansar en ese conflicto sin resolver que querer hacerlo.


Pseudópodo es inteligente. Yo soy inteligente. No hace falta tachar a uno de los dos de ignorante. A lo mejor puede explicarse con la fábula de los ciegos y el elefante. O quizás no. ¿Qué más da? No hace falta resolver la contradicción. No sé cómo se las va  a arreglar San Pedro, pero seguro que en el cielo descubro que ambos llevábamos razón. 

18 agosto, 2016

Orden de aprovechar.

Dos nuevas visitas al psicólogo tras varias semanas sin ir. Mi mujer cree que estoy muy ansioso. Al principio me cuesta verlo pero poco a poco reconozco que es así. Descubro, otra vez, que estoy lleno de miedos. La ansiedad no es sino miedo. Y mi nivel de ansiedad es muy alto. Pese a estar de vacaciones.

Descubro que ese miedo nace de la necesidad de control. En lugar de vivir abierto a las cosas quiero imponer un plan previo. Vivo en la convicción de que la vida solo será buena si se adapta a mis objetivos y mi control. Y esa rigidez, creer que todo tiene que estar previsto y ser acorde a mis creencias, me impide vivir relajado.

¿Por qué razón no puedo vivir las vacaciones de modo relajado? Porque cada día quiero aprovecharlas: disfrutar de los baños, pasarlo bien con los amigos, leer lo suficiente, escribir las entradas para el blog, conseguir meditar “bien”. Tengo la convicción de que puedo mejorar mi vida haciendo todo de una determinada manera y para eso tengo que esforzarme. Y paradójicamente es precisamente eso lo  me hace estar tenso y ansioso. Porque siento que la vacación –la vida entera- se va sin que pueda atraparla.


Quiero ganar mi vida. Y estoy aprendiendo de un modo vívido que “el que quiera ganar su vida la perderá”. 

17 agosto, 2016

Gatos abandonados 1.

Daenerys es ahora la gata de mi cuñado, el hermano más pequeño de mi mujer. Pero no siempre fue así. Hace unas semanas, cuando a principios de julio llegamos a Arenas, era una gata diminuta que vivía en la calle pasando hambre. Tres mañanas, no recuerdo si consecutivas, apareció debajo de nuestro coche aparcado a la puerta de casa, maullando suave. Algunos vecinos dijeron que llevaba días rondando por fuera de la urbanización y estaba claro que no tenía dueño, pero tanto mi mujer como yo dijimos que no podíamos tener un tercer gato y que lo que le sucediera no era nuestro problema.

Daba grima verla. Estaba sucia, tenía cosas pegadas a las pezuñas, las orejas estaban llenas de ácaros (según nos diría después el veterinario) y nadie hubiera dado un duro por su vida.
Cuando por fin decidimos protegerla en el garaje y darle comida, nuestros gatos sentían un enorme temor en su presencia. Si ella pretendía acercarse a Zepán con inocencia infantil, él bufaba como pocas veces le hemos visto hacerlo, lo que hacía que ella se detuviera en seco.


Convivieron muy pocos días y siempre a distancia y cuando volvimos a Salamanca aquella a la que nosotros habíamos puesto Khaleesi pasó a llamarse Daenerys y ser la gata de mi cuñado. 

16 agosto, 2016

Hablando de política.

Seamos claros. Voté Ciudadanos en las dos elecciones generales anteriores.
Me parece que el mejor gobierno para España sería aquel en que se reunieran PP, Ciudadanos y PSOE. Muchísimas leyes –leyes como la de Educación- podrían hacerse por primera vez en toda la democracia- pactando un acuerdo entre los puntos de vista de una enorme parte de todo el electorado. Serían leyes que podrían durar bastante tiempo porque lo que ha sucedido educación en los años de democracia es un disparate.

También se podía pactar una solución común para el grave problema de los independentismos. 
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En este artículo de El País, Jorge Galindo, editor de Politikon, explica los miedos y razones que tiene cada partido para actuar como actúa y el modo como la crisis de bloqueo puede convertirse en una oportunidad.
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Iceta, hoy en El País, habla de que una posibilidad de desbloqueo es buscar un sustituto a Rajoy dentro del PP, o buscar un independiente. Deberían haberlo dicho antes pero no me parece mal. ¿Puede el PSOE decir que se abstendrá si se sustituye a Rajoy –representante de un PP carcomido por la corrupción? Puede. Y no me parecería mal. El PP ha ganado pero si los demás no le dejan no puede gobernar. O sea que no ha ganado. Los demás están en condiciones de imponer condiciones para dejarle gobernar. Entre esas condiciones está la de pedir que Rajoy no sea el presidente de gobierno. Ya le pasó a Artur Mas. 

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15 agosto, 2016

BURQUINI.

En el camping de Málaga dos mujeres se bañaban con burquini (los primeros que veía en mi vida) y es más, jugaban a una especie de waterpolo que organizaba el camping con dos porterías chiquititas en la orilla de la piscina. 


No sé muy bien qué pensar sobre el tema. Quiero decir que estoy dispuesto a que se me convenza de lo contrario pero en principio me resulta raro que se prohiba. 

En un mundo donde se hace hueco en las piscinas a los nudistas ¿se excluye a las mujeres que no quieren mostrar su cuerpo desnudo?

En otros tiempos no se podía enseñar, ¿ahora va a ser obligatorio hacerlo? 

Ya se que el problema es que quizás algunas mujeres no lo hagan por convencimiento sino obligadas. Pero la protección de esas mujeres no tendría que forzar a otras a hacer lo que no desean. 

Escrito después de leer este artículo de EL PAIS. 

14 agosto, 2016

Depresión.

El padre de un amigo está depresivo. Dice una frase llena de fuerza y poesía. 


El cuerpo me pide tierra. 

12 agosto, 2016

Lógica occidental (formal) y lógica oriental (dialéctica)

Las fotos son muy malas pero... no he conseguido otra cosa. 







Antonio, lo que te prometí.

Los orientales piensan de modo diferente que los occidentales y eso se demuestra en experimentos.
Nisbett piensa que ambas lógicas tienen carencias y pueden complementarse.

10 agosto, 2016

¿Tiene algo que ver la ropa de las mujeres con los hombres que las miran?

Viene de aquí.

Hace unos días he tenido una bronca monumental con mi mujer en relación con este tema y tengo la sensación de que "cualquier cosa que diga puede ser utilizada en mi contra". Lo mejor sería callarme pero se lo debo a Paula (veanse comentarios de esta entrada) y lo que voy a decir tiene que ver con lo que dije pero tampoco me pillo mucho los dedos. Espero. Me ha salido un poco largo (cinco minutos y mucho) pero... es lo que hay.

08 agosto, 2016

Para Antonio.

En el libro de Nisbett que estoy leyendo hay dos capítulos dedicados a la lógica. El primero a la lógica formal occidental y el segundo a la lógica dialéctica oriental. Saqué una matrícula de honor en lógica en la carrera. Pero me ha entusiasmado descubrir que lo que me parecía una virtud quizás sea un defecto.

Aristóteles basó su lógica en tres proposiciones:
1. Principio de identidad. A es A.
2. Principio de no contradicción. No es posible que A y NO A sean a la vez y bajo el mismo aspecto. 3. Principio de tercero excluido. A o es o no es.

Los orientales tienen unas diferentes.
1. Principio de cambio: La realidad es un proceso de cambio. Lo que es actualmente cierto, pronto será falso.
2. Principio de contradicción: La contradicción es la dinámica subyacente al cambio. Como el cambio es constante, la contradicción es constante.
3. Principio de las relaciones (u holismo): El todo es más que la suma de sus partes. Las partes solo tienen sentido en relación con el todo.

También ha habido una tradición dialéctica en Occidente, (la de Hegel y Marx), que conectaría más con la oriental, pero la conozco menos y nunca la había considerado lógica.

He dicho que me ha alegrado descubrirlo porque quizás ese gusto por la lógica formal se ha convertido en mí en una deformación profesional (que debería cambiar) y me ha impedido captar la realidad compleja de las cosas que sin duda se funda también en los principios orientales.

Mi mujer me reprocha que juzgo las cosas como si el tiempo no pasara. Doy por seguro que el que era majadero hace venticinco años seguirá siéndolo ahora. Meterme en vena una dosis de principio del cambio no me vendría mal. Ya he dicho otras veces aquí que a mí un poco de Heráclito me haría mucho bien.

Y dedico este post a Antonio porque dijo que le interesaba eso de los distintos modos de ser culturales. El libro no trata el asunto pero sí lo aborda de pasada en estos capítulos. Mañana pongo dos fotos, dos páginas, con los distintos modos de ser de estadounidenses y orientales, relacionados con la creencia en los diferentes principios.

Y mañana sin falta, palabrita del niño jesús, cuelgo un vídeo de dos minutos con una primera respuesta a Paula.

05 agosto, 2016

¿Es usted de la zona?

El otro día se me ocurrió esta chorrada.

04 agosto, 2016

Atención dispersa.

Prometo que ayer me puse a grabar un vídeo para responder a Paula. No pude terminarlo.

Llevo unos días, desde que se fue mi hermana y mi cuñado, con la cabeza a cien por hora. La meditación diaria es una locura. No creo que llegue a pasar ni un diez por ciento del tiempo atento a mis manos y a dónde estoy. El resto lo paso en el torrente de mis pensamientos. Palabras y pensamientos toda la hora. Lo que alguien dijo, lo que dije, lo que tenía que haber dicho, lo que diré, lo que pasó, lo que pasará, lo que tenía que hacer, lo que no hice, cómo soy, como tendría que ser, cómo era, como seré. Todo menos ser quien soy y estar donde estoy: de rodillas, en la banqueta de meditación, respirando profundo y atento a mis manos.

Pero aunque parezca un tiempo perdido no lo es. Porque esa dispersión absoluta de la meditación me índica desde por la mañana cuál es mi estado mental. No estoy en la realidad, atento a la vida y a lo que sucede. Estoy en la película que proyecto en mi cabeza, ajeno a mi entorno más cercano. Y eso quizás explique que mi mujer se enfade conmigo por cosas sin importancia. Lo que le disgusta es verme tan ido, tan ajeno, tan lejano. Lo que le disgusta es que, estando a su lado, no esté con ella.

Ayer tuve una conversación sobre política con un amigo. Caminábamos al atardecer hacia el “covacho del hippy”, una especie de cueva que hay por el encima de El Hornillo. Me involucro de tal manera en la conversación que no me entero de por dónde voy. En otros tiempos esto me hubiera parecido lo normal y lo tomaría como una prueba palpable de que soy un intelectual y que el mundo empírico me importa un comino. Hoy creo que es un error querer vivir en las ideas en lugar de en nuestro cuerpo.


Son las diez de la mañana. Voy a ir a pasear al camino de San Pedro a ver si consigo contemplar algunos árboles y centrar mi atención en la hermosa vegetación que me rodea. 

02 agosto, 2016

Sigo aquí.

Estoy vivo. Aunque no haya escrito en varios días.

Mi hermana y mi cuñado vinieron a Arenas a pasar tres días con mi mujer y conmigo.

Se acaban de marchar.

Es dos de agosto. Queda un mes de libertad y luego de nuevo los grilletes del invierno. En mi ingenuidad tiendo a creer que la tranquilidad que tengo ahora es una tranquilidad permanente (y adquirida sabiamente), pero es suficiente de surja el más mínimo problema para que mis nervios se revuelvan de nuevo y me ahogue en un vaso de agua.

Tengo pendiente responder a Paula (que dice ser antigua alumna mía, aunque yo no recuerde exactamente quién es). Quiero hacerlo de modo tan contundente y tan claro que pospongo y pospongo la tarea... hasta que sea inútil. En realidad, ya es algo bastante improbable que esta chica, tenga la paciencia volver por aquí cada cierto tiempo con el propósito de saber si la respondí. ¿Es "la" respondí o "le" respondí? Nunca me he aclarado con el leísmo, el laismo y otros ismos?

A ver si esta noche puede colgar la entrada de respuesta.

26 julio, 2016

Una charla de E. Tolle.

Hoy he estado escuchando un vídeo muy interesante del autor de El poder del ahora. D'Ors cita en una conferencia a Tolle.

Aunque en este vídeo Tolle se burla un poco de la meditación (la que se hace en reposo) la charla es muy interesante. Se trata de las mismas ideas que ya he leído una y otra vez (no identificarse con el yo mental, etc) pero a mí me resultan interesantes.

24 julio, 2016

Buscándome en "El dilema del prisionero".

El dilema del prisionero es un conflicto que se plantea entre dos personas cuando ante determinada situación ambos pueden ganar mucho si colaboran, pero pueden ganar más aún si no lo hacen y el otro sí. Se obtiene muy buen resultado colaborando pero ¿estamos seguros de que el otro lo hará? Cuando ambos intentan aprovecharse es cuando más pierden ambos.

Para verlo con más detalle aquí.

El problema presenta distintas caras dependiendo de si es una situación única (solo se juega una vez) o el dilema se repite muchas veces con los mismos jugadores.

La teoría de juegos aborda el problema intentando dar una respuesta racional. ¿Qué respuesta es la más adecuada para obtener mayor ganancia? Sin embargo, a finales de los cincuenta se hicieron unos experimentos prácticos. ¿Cómo se comporta la gente –en la práctica- cuando le plantean el juego? “La mayor parte de los sujetos no cooperaron en la mayoría de las ocasiones. Dada la tabla de resultados que habían usado, los sujetos que cooperaban mutuamente podrían haber ganado tres veces más dinero que al no cooperar. Solamente hubo dos entre las veintidós parejas que se comportaron así.” (p. 301)
Dice mi hija –que me ve con buenos ojos- que yo hubiera sido de los que cooperaba. Y puede llevar razón porque mi padre me enseñó que no se puede ser feliz en una sociedad donde hay gente infeliz. Eso no quiere decir que yo no sea egoista pero...

Pero lo que más me impresionó y la frase que más hablaba de mi vida es la siguiente: “Dicen los investigadores que a los sujetos les interesaba más vencer a sus adversarios que obtener la ganancia máxima posible.” (p. 302)

La competencia con los demás es muy importante en mi vida. Sobre todo la intelectual. Como se ve en esta entrada y en esta.

23 julio, 2016

Costes hundidos.


He aprendido lo que son “los costes hundidos”. La página de la Wipidedia es demasiado larga. Yo os explico con un ejemplo. Has pagado por un libro y cuando llevas la mitad te das cuenta de que no merece la pena. ¿Sigues leyendo hasta el final para “amortizar” el precio que pagaste (o tiempo que has perdido hasta ahora)?

Entré en el cine para ver “El renacido”. Cuando llevaba dos horas de película (sabía que duraba dos y media) decidí que no merecía pena terminarla. La entrada ya la había pagado (son los costes hundidos), pero aún podía ganar media hora, en lugar de perderla en algo que no me interesaba. Eso fue lo que hice.





………………
Hoy mismo he encontrado un escrito muy elogioso sobre la trilogía de “Tu rostro mañana” de Julián Marías. Lo firma el autor del blog “Todos los libros un libro”, también autor de “Buscando leones en las nubes”, blog del que también he hablado mucho aquí.

Es curioso porque hace tiempo había leído una crítica muy dura de Pseudópodo contra esa trilogía. Pese a todo, -y aquí entran los costes hundidos- Pseudópodo leyó las 1300 páginas pese a que se había dado cuenta de que no le gustaba mucho antes de terminar. (Aunque lo leyó en ebook, y quizás no pagó por él). 

22 julio, 2016

Contradicciones de mi meditación.

Meditar consiste en no hacer nada.

Nada de lo que solemos hacer a todas horas. Únicamente estar en el presente. Solo estar.
Por eso resulta contradictorio que quiera avanzar en el libro y quemar etapas. ¿Por qué quiero acabarlo? No es lógico. ¿Qué sentido tiene querer avanzar en algo que consiste exactamente en sentir el presente?

Un sinsentido.

En el momento en el que estoy -siguiendo el libro de Jalics- tengo que centrar la atención en sentir las manos. Solo eso. Sentir las manos. Durante veinte minutos de reloj. Luego cinco minutos para descansar el cuerpo de la quietud y después otros veinte hasta que vuelve a sonar el despertador.

¿Pues sabéis lo que me pasa? Que bastantes veces estoy esperando que suene el reloj.

Un puro disparate. 

21 julio, 2016

De vuelta.

Hoy salimos para Salamanca. Han sido diez hermosos días de playa. Esperemos que en este viaje no vuelva a estropearse el aire acondicionado. El de venida tuvimos que hacerlo en dos días y  parar a las seis de la tarde en el camping de Dos Hermanas en Sevilla. Soporto mal el calor (en el libro de “Por qué las cebras no tienen úlcera” aprendí que es un estresor”) y los gatos jadeaban agobiados. Jadear es frecuente en los perros que se refrescan así constantemente, pero los gatos solo lo hacen cuando lo están pasando mal. Sobre la marcha leí en internet que pueden sufrir un golpe de calor de consecuencias fatales y esa fue una de las principales razones que nos llevó a hacer el viaje en dos partes.

Como la vida te regala cosas inesperadas tengo que decir que estuvo bien el baño en la piscina de Sevilla y el posterior paseo, ya  anochecido, por la larga calle peatonal que lleva a la Catedral. De Sevilla tenía vagos recuerdos de lejanos viajes, pero no tuve un recuerdo concreto hasta que no vi el edificio de la FNAC, que está precisamente en esa calle. ¡Qué buenos ratos pasé allí en alguna otra ocasión mientras mi mujer picoteaba por otras tiendas cercanas!


Lo dicho, a partir de mañana, si Dios quiere, retrasmitimos desde Salamanca. 

20 julio, 2016

Escrito de noche.

Estoy vivo, tengo 56 años aún, y soy feliz.

Y soy feliz porque he aprendido que puedo renunciar a ser feliz. (Tomad esta frase con todas las reservas que haga falta… pero dicho queda).

Soy feliz porque creo que hoy estoy mejor preparado para vivir que cuando era más joven. Soy feliz porque creo que aún puedo mejorar mucho mi vida. Aunque solo sea por el enorme cambio de aceptar que mi vida sea lo que ya es. O dicho de otro modo, y aunque resulte paradójico, la manera de mejorarla es renunciar a hacerlo y aceptarla como es.

Soy feliz porque no encuentro motivo en mi vida para maldecir.

Alguien puede preguntarme… ¿dices que no tienes motivo para maldecir? ¿y ayer porque te disgustabas tanto -por dentro- por la manera chapucera como tu mujer arreglaba ese “pequeño” desperfecto en el coche que ella misma había causado?

Cierto. Me revientan las mismas cosas que me reventaban antes. Eso no ha cambiado, ni creo que vaya a cambiar. Algunos días mi vida puede parecer la vida de alguien infeliz, pero solo en apariencia. Ya no me dejo engañar. Ayer había dormido mal –y lo sabía- y la vida se me antojó desde el primer momento llena de peligros y amenazas terribles. Pero fui consciente de que todo era un engaño, debido a mi falta de sueño. Desde el primer momento también me di cuenta de que soy un ser nuevo que sabe gestionar su vida mejor que antes y me puse manos a la obra.

Hace un tiempo, me habría empeñado en sobrellevar el mal día a pelo, sin tomar media pastilla de lorazepan, y mi falta de humildad, el no querer admitir que mi humor es muy frágil, habría obligado a mi mujer a aguantarme todo el día rezungando, lamentándome, irritado, triste, enfadado con la vida.
Pero… ¿qué me cuentas? ¿Necesitas un tranquilizante también en vacaciones?

Ay, dios mío. Si solo fuera eso lo que necesito. Soy alguien muy necesitado, pero ya sé la lección. No somos dioses así que relajémonos. Y eso hice, me relajé. Y como pensé que no sería capaz de hacerlo sin ayuda de la medicina lo hice con ella. Y mi mujer encantada y yo también.


Lo repito. Estoy vivo, la vida es maravillosa y soy un hombre feliz.

18 julio, 2016

Lecturas para el verano.

Os recomiendo algunas lecturas para el verano. Las que recomienda Pseudópodo en su blog en una entrada reciente.

Alguna vez he tenido la tentación de cambiar el nombre al blog y llamarlo “Cartas a Pseudópodo”. Porque muchas de sus entradas están escritas con la esperanza de que él las lea. Creo que las mayores alabanzas que le he hecho a este hombre fueron hace muchos años aquí. Lo que dije sigue vigente.

Hace poco le pedí que me recomendara un libro para introducirme en “la teoría de juegos” y leí tras su consejo “El dilema del prisionero”. No me arrepiento de haberlo hecho aunque en un primer momento me sorprendió la visión histórica que este libro ofrece del asunto. Yo esperaba una presentación puramente teórica (que seguramente me hubiera desanimado en seguida) y ni se me pasaba por la cabeza que para exponer las estrategias que conviene seguir en el dilema del prisionero tuviera yo que enterarme de toda la vida y milagros de Von Neuman.

Me he acordado de otro libro “maravilloso” para Pseudópodo (que a mí no me pareció tanto y que no terminé de leer), Introducción a la Psicología de Miller. Tampoco entendía que para saber si el perro salivaba con la campana o no tuviera yo que conocer la relación que Palov guardaba con el partido comunista de su país.

Pero volviendo al asunto. Lo he pasado muy bien leyéndolo y creo que me he enterado de qué va el tema, que es lo que quería.

Decía Iñaqui Uriarte que cuando leemos un libro buscamos encontrarnos a nosotros mismos y eso es lo que hacemos aunque en el libro aparezcan Claudia Shiffer o el Papa en pelotas.

Eso me ha pasado a mí con este, que he encontrado mis obsesiones, aunque sean tangencialmente. Pero eso para mañana. 

17 julio, 2016

La mentalidad de los pueblos y el Brexit

En un libro sobre los superdotados (que en realidad muestra la importancia del trabajo para conseguir el éxito) aparecían explicados algunos rasgos que no proceden de nuestra personalidad individual sino del país en el que vivimos y su cultura.

Cito de memoria algunas.

1. En amplias áreas de China se cultiva arroz. Si cultivas arroz y lo haces bien –exige mucho esfuerzo- sabes que siempre tendrás éxito con la cosecha. Esto significa una cosa. El campesino chino sabe que su futuro depende de su esfuerzo.
La cultura campesina de muchos países depende de las lluvias y del granizo. Eso crea en agricultor una creencia firme y muy interiorizada. Lo decisivo no es mi esfuerzo y mi trabajo, lo fundamental –el agua y cuando caiga esta- depende de la suerte.
Una agricultura que depende del azar y otra que no crean modos de pensar distintos y cuuando se enfrentan a la vida sus gentes lo hacen con creencias diferentes. La profecía autocumplida hace el resto.

2. En no recuerdo qué región de no se qué país sus gentes eran muy dados a broncas y peleas. La tradición de pastoreo y la necesidad de pelear por las zonas de pasto con los demás pastores era el origen histórico de ese carácter. En libro se contaban experimentos en los que se comprobaba cómo la gente de aquella región era mucho más susceptible y proclive a encontrar motivo de pelea.

3. Creo que era también en China donde la gente es buena en matemáticas. La clave: la lengua china tiene una manera de nombrar los números que es didáctica, intuitiva y facilita el cálculo. No puedo explicarlo porque no lo recuerdo. Creo que tenía que ver con los números fraccionarios y su modo de ser nombrados por los chinos. El caso es que el idioma chino hace más fácil a los niños manejar números.

Perdonad la poca precisión –mi memoria no es lo que era- pero creo que la idea está clara.


Me acordaba de todo esto a propósito del Brexit. ¿En qué medida el pasado imperial británico será culpable del Brexit? ¿En qué medida el hecho de que el inglés sea la lengua internacional les ha llevado a pensar que en un mundo globalizado ellos pueden hacer la guerra por su cuenta?

14 julio, 2016

Gatos, zen y comunicación entre especies.

En El poder del ahora, E. Tolle dice más o menos: “Mis tres maestros zen, todos ellos gatos…”

Creo que con la broma se refiere a ese “estar en el presente” de los animales. "Cuando como, como, cuando duermo, duermo."

Los días que pasamos en la caravana –y es parecido en la casa de Arenas- los gatos salen fuera, se pasean por los alrededores durante la noche y duermen dentro por la tarde. Suponemos que están felices, pero cuando llegamos a casa y vuelven a su vida doméstica no los vemos menos felices. En Salamanca salen al balcón y olfatean con interés olores lejanos que nosotros sabemos que existen solo por ellos, cuando los vemos saboreando un aire que a nosotros nada nos dice. No parecen echar de menos los días de la caravana. Se adaptan y viven en cada momento lo que hay, como si no tuvieran memoria.

También Pablo d’Dors dice lo mismo de su perro. Y añade que en eso, al menos, quiere parecersee a él.

En todo caso, no podemos saber lo que sienten porque la comunicación con entre especies es bastante deficiente. Al menos entre humanos y gatos. No puedo anticiparles cuando vamos a ir la casa de Arenas, o a la caravana. Me imposible explicarles que mañana volvemos a casa o preguntarles si les gusta más estar en un sitio u otro. Y no será porque yo no lo intente. En inglés y español.

Uno puede mostrarle al gato cierto cariño acariciándolo cuando lo pide o dándole determinados alimentos exquisitos como premio. Pero la comunicación no pasa de ahí.


A las tres o las cuatro de la mañana Conejito llega a la caravana y me despierta. Le pregunto que dónde está Zepán y no reacciona a mi pregunta. No creo que no lo sepa, es que no me entiende. Como para conseguir explicarle que me ha decepcionado el libro de Mankell. 

13 julio, 2016

Gatos y microchips.

Es obligatorio que los perros lleven un chip, bajo la piel, que los identifica y que un veterinario puede leer con un aparatito electrónico. En el caso de los gatos no es obligatorio, pero nosotros se lo hemos puesto porque en caso de perderse, si alguien lo encuentra y lo lleva a un veterinario podrían localizarnos. (treinta y pico euros cada uno).


O quería que pasaran este verano sin esa identificación. En la casa de Arenas salen mucho y aquí en Málaga también.

Como veis tengo pocas cosas que contar.

La felicidad es lo que tiene, que es menos creativa que el dolor. 

12 julio, 2016

Podemos aliviar nuestro sufrimiento.

Hay una reflexión en el libro de Jalics que puede servir para cualquiera, medite o no.

Hay que diferenciar entre la realidad y el sentimiento que tenemos ante ella. Gran parte del sufrimiento proviene de nuestros sentimientos, no de la realidad misma. Como, en parte, somos dueños de nuestros sentimientos, se puede decir que “sufrimos porque queremos”.

Volviendo al libro: Una mujer se queja de que hace mucho calor y eso le impide meditar bien. El maestro de ejercicios le responde así:
“Por una parte está el aire sofocante que molesta y oprime. Es algo desagradable, lo admito. Por otra parte está tu rechazo frente a este calor. Esto significa más de un cincuenta por ciento de tu malestar. Si estás dispuesta a soportar el calor y padecerlo, desaparece más de la mitad de la incomodidad. Si en cambio va en aumento el rechazo al calor, aumentará tu irritabilidad e impaciencia.”

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