09 septiembre, 2012

Animales y personas ¿imponer creencias?


Estoy en el camping de Tordesillas apurando mis vacaciones. Sin saberlo nos hemos encontrado con que aquí son fiestas esta semana. Un elemento importante de las fiestas es el famoso “toro de la Vega” del que yo no tenía noticia pero del que mi mujer me informa que existe una polémica grande pues desde hace unos años viene gente de diferentes partes de España para hacer una manifestación y protestar contra su crueldad.

Escucho en el bar del camping, que ha venido al pueblo muchísima policía, la manifestación ha debido ser hoy, también escucho que en la manifestación se daban gritos de “asesinos”.


Voy a intentar explicar el argumento de modo sencillo.

Contra la prohición del aborto uno de los argumentos fundamentales ha sido el siguiente: la gente que crea que el embrión o el feto es una persona  que no aborte, pero que no impida abortar a quien tenga otras creencias.

Contra la prohibición del toro de la vega (o de las corridas de toros en Cataluña) podría hacerse un argumento similar. Pero por lo visto si se trata de animales el argumento no tiene vigencia. La creencia de que “a los animales no se les puede hacer daño para beneficiar al ser humano” por lo visto puede universalizarse y se les puede imponer a los que no la tengan. Los manifestantes quieren imponérsela a los de Tordesillas.

La creencia de que al embrión no se le puede hacer daño para beneficiar a los seres humanos no puede universalizarse. Es una creencia tuya, particular, íntima. No se la puedes imponer a nadie.

¿Cuál es la diferencia entre una creencia y otra?  Desde mi punto de vista, ninguna, pero socialmente no es así.
En la opinión pública hay una diferencia poco importante pero que se convierte en definitiva. A una puede tildársele de creencia “religiosa” (auque no tendría por qué serlo y podría ser tan laica como la otra) y a la otra no. Y desde luego lo que en nuestra sociedad no se permite es que alguien imponga a otro su creencia “religiosa”.

¿Pueden imponer los manifestantes su creencia “no religiosa” a los de Tordesillas (tengo la sensación de que en el pueblo la gran mayoría defiende su fiesta)?
Por lo visto se creen con derecho a poder hacerlo. Y por eso piden su prohibición.

¿Pueden pedir los antiabortisas pueden la prohibición del aborto?

Desde mi punto de vista es un trato diferenciado que considero completamente injusto.

6 comentarios:

  1. Desconozco lo que piensan los que protestan contra el Toro de la Vega (habrá de todo) y confieso que el mundo de los toros me es totalmente ajeno… pero la comparación con el aborto no me parece acertada. Para mí no se trata de si a los animales se les puede o no matar para beneficiar al ser humano - que creo que sí - sino si es ético o no divertirse con el sufrimiento de un ser vivo. La clave está en la intencionalidad del acto, en el hecho de que se busque diversión o placer estético en el sufrimiento de un animal (o que involucren necesariamente su sufrimiento). Hacer espectáculo de algo así nos degrada como personas, opino.

    Preguntas, "¿Pueden pedir los antiabortisas pueden la prohibición del aborto?" Sí, y de hecho lo hacen bastante habitualmente. Es más, tenemos un ministro antiabortista que va a prohibir (en parte) el aborto. También vuelven los toros a la televisión pública. Me temo que estas no son las imposiciones a las que te referías… pero ahí están.

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  2. Entonces lo primero que tenemos que ponernos de acuerdo es sobre cuál es la motivación para prohibir los comportamientos crueles con los animales. ¿Queremos proteger a los animales o proteger a los humanos de algo que “los pierde”, porque los degrada?
    Si se trata de lo segundo ¿Debe el Estado ocuparse de “la salvación ética” de sus ciudadanos? ¿Es decir, si alguno quiere degradarse en la crueldad con los animales, debe el Estado impedírselo?
    Si se trata de lo primero, es decir, de proteger a los animales. ¿No le están imponiendo los creyentes (en los derechos de los animales) sus creencias a los no creyentes?
    ¿No debería dejar el Estado libertad para que cada uno obrara en coherencia con sus creencias como se dice que debe hacerse en el caso del aborto?
    Porque la comparación que yo hacía entre aborto y crueldades con animales no era para decir si es mejor una cosa que otra, si son iguales y no son comparables en absoluto. Yo los relaciono en cuanto a lo que tiene que ver con la justificación para imponer una creencia.

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  3. Creencia 1: El embrión y luego el feto es un bien precioso que debe ser protegido, es algo que debe ser protegido como algo “cuasi” humano. (Por cierto, no creo que los antiabortistas quieran proteger a los abortistas del acto de matar el “fruto de nuestro vientre” sino que quieren proteger al “nasciturus”.) Creen que el nasciturus tiene derecho a la vida.
    Creencia 2: Los animales son seres vivos y por esa razón tienen también derechos. Y aunque esos derechos están por debajo de los humanos (por eso los hombres pueden quitárselos para alimentarse, por ejemplo) pero no pueden arrebatárselos como diversión.
    Llevas toda la razón en lo que dices del Gobierno del PP. Dicen que quieren hacer una ley para prohibir el aborto (algunos tipos). Dudo que puedan hacerlo. Y lo dudo porque la batalla dialéctica la tienen ganada los abortistas. Hoy día existe la vigencia social (la creencia con más fuerza extendida entre la opinión pública) de que se debe dejar en este tema a cada uno que haga lo que quiera. Existe la vigencia social de que prohibirle a alguien el aborto no es proteger los derechos del nasciturus, sino imponerle a algunos la creencia 1, con la que no tienen obligación de comulgar.
    De eso es de lo que yo me quejo. De que los creyentes en la creencia 2 se sienten con fuerza moral para imponerla. No les parece que lo suyo sea una creencia. Piensan que es una especie de ley ética que se puede imponer a todos, como se puede imponer la prohibición de robar.

    No estaba enterado de que la televisión pública llevaba 6 años sin poner toros.
    Como los toros no son buenos (según la creencia 2), no son buenos para nadie. Y la Televisión pública de Zapatero se los impedía ver también a los que no tienen esa creencia.
    Si aplicamos un argumento similar al que ha triunfado socialmente en el aborto: retrasmitamos toros por la televisión pública y el que no quiera que no los vea. Del mismo modo que la actual ley del aborto no obliga a nadie a abortar.

    En realidad lo que tú dices en tu respuesta es algo muy lógico: dice algo así como ¿de qué te quejas (de qué me quejo yo) si precisamente ahora se anuncia una ley de prohibición parcial del aborto y lejos de prohibir los toros vuelven a la televisión pública?
    Pues llevas razón. Pero de lo que yo hablo es de la vigencia social que tiene más pujanza y que de modo tenaz se va imponiendo, la que crece entre mis alumnos y las nuevas generaciones: uno puede decirle a otro cómo tiene que tratar a sus animales (los que pertenecen al otro) y el otro no puede decirle al uno como tratar a su “nasciturus” (al del uno).

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  4. Ay, pero esto ya nos lleva a lo de si todo es relativo o si hay valores absolutos y no sé qué. Y no es un problema nada sencillo. En cualquier caso, yo ni siquiera estoy segura de que se deba prohibir la fiesta esta del Toro de la Vega. Lo que espero, simplemente, es que se extinga por si sola porque eso significará que somos un poquito más sensibles. Y, desde luego, también me gustaría que no se subvencionaran este tipo de festejos. ¿Está bien que alguien mate a palos a su perro? Pues cualquier persona decente diría que no, aunque no faltará quien declare que su perro es suyo y puede hacer con él lo que le dé la gana. Nada más y nada menos que lo que se decía antes de los hijos y hasta de la mujer. Y no es que compare a los animales con las personas, pero entiendo que los animales también sufren y que nosotros, como seres racionales que somos, tenemos la obligación de evitarlo en la medida de lo posible. Eso, y que con el maltrato a los débiles nos degradamos a nosotros mismos. Estas son creencias mías, claro… pero al final todos los valores se sustentan en creencias, ¿no? Unos dicen que son constructos sociales, otros que son verdades absolutas reveladas… pero al final todos tenemos la necesidad de dotarlas de cierto valor sagrado. Vamos, que hay cosas que no son opinables… aunque no sé si el maltrato a los animales es una de estas cosas. Y, por otro lado, hay opiniones y hay hechos… aunque nuestras capacidades son limitadas y nunca podemos estar seguros de estos últimos.

    Al final, resulta que se destina un montón de dinero a subvenciones para sostener la cosa taurina, que por lo visto no se automantiene, imagino que por falta de interés de gran parte de la población. Por mucho que ahora haya armas más mortíferas que nunca, creo que las personas somos ahora menos violentas que en épocas pasadas y cada vez son menos los que sienten placer viendo matar un toro y en particular de la forma cómo se hace en Tordesillas (decía Rosa Montero que su padre había sido torero profesional y consideraba que lo del Toro de la Vega era una salvajada). Esto nos lleva a preguntarnos si los espectáculos taurinos tienen sitio en una televisión pública pagada entre todos y que por tanto debería tener contenidos culturales y/o de interés general. Se puede pensar que no, sin necesidad de entender que se quiere imponer la creencia de que debe impedirse la difusión de espectáculos taurinos por considerarlos dañinos para el espectador. Tampoco soy ingenua y sé que la televisión pública se ha usado siempre para difundir ideología e imagino que su programación dejará mucho que desear (aunque ahora no tengo tele, lo que veía antes no era para tirar cohetes) pero a mí, que se vuelvan a televisar estas cosas, me parece un paso atrás, francamente.

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  5. En cuanto al aborto, entiendo que quien piense que un embrión es desde el principio un ser humano, tendría que estar radicalmente en contra. Por eso me choca que nuestro ministro no quiera ilegalizar todos los supuestos del aborto sino sólo algunos. ¿En qué quedamos? ¿Es que el fruto de una violación no es humano pero el que tiene alguna malformación sí lo es? Nuestro ministro no cree en realidad que el aborto sea un asesinato porque si lo creyera no haría distingos entre los supuestos. Es más, la ley de supuestos no se sostiene desde ningún punto de vista. Si uno no cree que el embrión no es otra cosa que un conjunto de células que aún no se ha desarrollado lo suficiente y que por tanto no es un ser humano, tampoco serían relevantes las condiciones bajo las que se llevara a cabo el aborto. Pero volviendo al tema, ¿los segundos imponen su 'creencia' a los primeros? No: lo harían si obligaran a abortar a quién no quiere, y no es el caso. Los Testigos de Jehová rechazan las transfusiones de sangre y sería terrible que nos impusieran esa creencia a todos los demás aunque supongo que hay que respetar al adulto que decide dejarse morir por rechazar una transfusión según sus creencias… lo que a su vez chocaría con las creencias de otros que piensan que habría que mantenerlo con vida en contra de su voluntad, etcétera. O sea, que es imposible respetar las creencias de todos a la vez y por eso hay que definir una serie de principios éticos básicos y de derechos humanos que estén por encima de estas creencias particulares. Digo yo. ¿Se contradice esto con lo que decía al principio? Pues no, desde el momento en que partamos de principios básicos lo suficientemente firmes para fundar una ética, y que al mismo tiempo respeten la libertad de cada uno. Eso sí, hay que asumir que en el fondo, fondo estos principios son creencias también. Es un tema muy complicado, en cualquier caso.

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  6. Hay un matiz más con la ley del aborto. Siendo ilegal, se abortaba de manera clandestina, encondiciones lamentables de higiene y con ejecutantes no muy cualificados. La ley busca también evitar ese tipo de intervenciones que pueden acabar con la vida del nasciturus y de la madre.

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