04 septiembre, 2007

Lo que viene a continuación está sacado de los comentarios de un blog de aquí al lado. tierralibertad A mí me parece divertido. Espero que a vosotros también. Si quisierais leerlo en su contexto podéis pinchar aquí.

Viejo Casale dijo:

BILINGÜISMO
Creo que lo he contado en alguna ocasión. Vivíamos en el último número de la calle Zurradores y éramos, por tanto, los últimos de la guía telefónica. No es coña. La gente llamaba para reírse de nosotros.
-¿no les da vergüenza ser los últimos de la guía?, preguntaban los bromistas cada dos por tres ante el estupor de mi pobre madre.
Sin duda, ese factor excéntrico y peculiar me dejó algún tipo de secuela. De hecho, creo que Viejo Casale es en realidad la herencia de ese trauma oculto, la tecla desviada y averiada que convierte a un ser razonable y prudente en un personaje apegado a los relatos más subterráneos y oscuros de la ciudad.
Lo cierto es que hoy, al pasar por Zurradores para tomar café en el Lisboa me he encontrado con una nueva coyuntura. El ayuntamiento ha puesto placas nuevas en la calle y las ha rotulado en valenciano. Lo que antes y siempre fue la calle Zurradores se ha convertido de repente en carrer Assaonadors. De golpe, he valorado lo absurdo del debate. Fuimos humillados sin motivo. De la z a la a. Nunca como hoy ha tenido tanto sentido aquella vieja proclama: "los últimos serán los primeros". El bilingüismo ha restituido nuestro honor. Carrer Assaonadors. ¡llamen, llamen ahora por teléfono...fills de puta!

Fernando Terreiro dijo...

Mi historia domiciliar es al contrario de la de Casale, de la excelencia al infierno de la normalidad. Primero viví en la calle Cervantes, no se puede pedir más (bien que en otros tiempos la calle se llamaba de la horca, por algunas prácticas que se llevaban a cabo allí que prefiero no mencionar), luego me degradé a Miguel Delibes premio Cervantes y futuro premio Nobel (cada año se rumorea, algun año casi hemos estado hasta seguros), pero que a pesar de todo no es lo mismo, que quieren que les diga, aunque la calle lindaba con Vicente Aleixandre, Pio Baroja y ups! Jacinto Benavente. Por último llegué a la calle Perales, que afortunadamente no linda con las calles de Julio Iglesias, Django, Isabel Pantoja o Rocío Jurado, sino con las mas neutras y menos comprometedoras de los Manzanos, los Robles o la de Perillos, esos pobretones.

Loiayirga dijo...

Mi historia en relación con las calles en la que he vivido es corta. Con mis padres viví toda la vida en el Paseo de Canalejas. Y hoy, ya con mi mujer y mis hijos vivo en el Paseo de Canalejas, exactamente en el mismo edificio en el que viven mis padres. No se puede decir que haya llegado muy lejos.
Eso sí, presumo de haber llegado más alto. Mis padres en el cuarto y yo en el sexto.

4 comentarios:

  1. Anónimo5/9/07 0:54

    Tengo un amigo, que fue el tipico empollón de clase, de los primeros de la promoción en derecho, posteriormente consiguió trabajo con fácilidad y en su tarjeta de interventor se podía leer su nombre y apellido acompañado entre otros datos la calle donde vivía,
    PELOTA, Nº1
    Tu has llegado a CanaLEJOS.

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  2. Anónimo5/9/07 1:00

    Las guías telefónicas se organizan por orden alfabético de los APELLIDOS, no de las calles. Pero es bonita historia

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  3. Anónimo5/9/07 11:09

    Ahora es posible. Pero le aseguro que en los años 70' el orden era por calles. Esa historia es real.
    saludos

    viejo Casale

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  4. Alegra verle por aquí, Viejo Casale. Veo que su ingenio creativo (o su capacidad para encontrar historias graciosas) no se agota.

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