02 agosto, 2016

Sigo aquí.

Estoy vivo. Aunque no haya escrito en varios días.

Mi hermana y mi cuñado vinieron a Arenas a pasar tres días con mi mujer y conmigo.

Se acaban de marchar.

Es dos de agosto. Queda un mes de libertad y luego de nuevo los grilletes del invierno. En mi ingenuidad tiendo a creer que la tranquilidad que tengo ahora es una tranquilidad permanente (y adquirida sabiamente), pero es suficiente de surja el más mínimo problema para que mis nervios se revuelvan de nuevo y me ahogue en un vaso de agua.

Tengo pendiente responder a Paula (que dice ser antigua alumna mía, aunque yo no recuerde exactamente quién es). Quiero hacerlo de modo tan contundente y tan claro que pospongo y pospongo la tarea... hasta que sea inútil. En realidad, ya es algo bastante improbable que esta chica, tenga la paciencia volver por aquí cada cierto tiempo con el propósito de saber si la respondí. ¿Es "la" respondí o "le" respondí? Nunca me he aclarado con el leísmo, el laismo y otros ismos?

A ver si esta noche puede colgar la entrada de respuesta.

6 comentarios:

  1. El verbo responder es transitivo, de modo que puede llevar complemento directo pero el CD de responder es "la pregunta". Yo respondí la pregunta a Marcos (CI) : le respondí (si lo sustituimos por un pronombre). Así en todo caso responder el comentario a Paula, que es CI, sería "le respondí", pues el CI se expresa con Le o Les.

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  2. Parece que Joselu ha cerrado su segundo blog. Lo echaremos de menos. Espero que al menos siga comentando por aquí.

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  3. Anónimo4/8/16 1:03

    Sí, lo sigo leyendo de vez en cuando a ver si subes la entrada. No creo que te acuerdes de mí ya que me diste el año pasado es decir 2014-2015, ciudadanía, así que no sé yo... El caso es que sigo esperando tu respuesta.
    No me van bien los datos así que te escribo desde una amiga.

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  4. Joselu, aunque parece un ser humano, y como tal animal racional, no es racional en absoluto. Es un animal emocional. Su conducta se explica por el vaivén de sus emociones más íntimas. Por eso no puede explicarse en absoluto. Puede comentar en este blog durante un mes todos los días y el último mandar a su autor a la porra indignadísimo porque no le responde con la asiduidad que debería. Eso no impide que pasado otro tiempo repita la conducta del mes anterior como si no le hubiera dado una coz al webmaster y éste no estuviera dolido.

    Cerró su blog de profesor bruscamente. En un primer momento sin dejar que los comentaristas se despidieran de él.

    Pasado un tiempo abrió otro.

    Y tras varias entradas lo cierra sin explicación ninguna (que yo sepa).

    Lo dicho más arriba: arrebatos emocionales de alguien que parece muy racional pero a quien las emociones le impiden toda lógica. O casi toda.

    Antonio, puede que este comentario te parezca falto de piedad pero ya todos somos mayorcitos y al que le pique que se rasque.

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  5. No sé lo que pasa, pero en algunas entradas no hay manera de comentar, desaparecen los comentarios.

    Solo te quería dar las gracias por las molestias que te has tomado con los libros, a ver si tengo un rato y puedo contestarte con más tranquilidad.

    Un saludo.

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