22 septiembre, 2007

BABEL


Lo que viene a continuación revela cosas sobre el argumento de “Babel”, el que quiera verla sin saber lo que va a pasar no debe leerlo. Es posible que sin haberla visto tampoco entienda nada de lo que sigue.

“Babel” es una película que gusta a todo el mundo. Además la ha visto mucha gente gracias al boca a boca y porque fue premiada en los Oscar.
Son cuatro historias (una adolescente japonesa, unos chavales marroquíes, un matrimonio americano, y una mejicana que acude a México a la boda de su hijo desde USA llevando a dos niños estadounidenses que tiene a su cargo)

Con independencia de los muchos aciertos a la hora de contar las historias entrelazadas, (no sigue un orden cronológico) una de las cosas que creo que gusta de “Babel” es que nadie tiene la culpa de nada. Es la historia de un desastre tras otro, pero nadie es el responsable de todo aquello. Cada personaje se comporta como lo que es, tampoco puede hacerlo de otro modo. La película no critica a nadie, a nadie le reprocha nada. Los chavales son inconscientes y no reparan en las consecuencias de sus acciones,
Un cazador japonés regala su formidable rifle a su “guía” marroquí sin pensar en el posible uso perjudicial que en el futuro se pueda hacer de él. La inconsciencia de unos chavales, en cuyas manos cae ese rifle, hace que hieran gravemente a una turista americana. Las pobres infraestructuras de Marruecos que hacen dificilísima la evacuación de la mujer herida casi le cuestan la vida. Un mejicana que cuida dos niños cruza con ellos a México para asistir a la boda de su hijo. De regreso, el temor de un joven mejicano a ser víctima de la omnipotente policía estadounidense le lleva a huir desesperado por el desierto. Esto casi le costará la vida a los dos niños. Los policías marroquíes presionados por su gobierno utilizan sus métodos habituales (inaceptables para un europeo) para atrapar cuanto antes a quien ha provocado el incidente diplomático porque se piensa que todo es un atentado terrorista.

Ojalá el mal que padecemos no tuvieran su origen en nosotros. Ojalá todo fuera producto de la confusión (la torre de babel). Me temo que somos más responsables de los males de este mundo de lo que la película da a entender.




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ME PIERDEN LAS GANAS DE DECIR BOBADAS:
bobada 1.
El espectador pasa bastante angustia pero al final el director se apiada de él. Si el guión lo dejan en mis manos la mujer muere desangrada, su marido de vuelta a EEUU se entera que sus hijos han muerto en el desierto, la japonesita se suicida como había hecho su madre y a los chavales marroquíes los mata lo policía en el tiroteo para capturarlos. ¡Qué precioso final!
bobada 2.
A mi el interracial no me va nada. Pero a partir de entonces me ponen las japonesas. Sobre todo el porno nenuco:
http://photos.i.cn.yahoo.com/photo-ZUVbkNs9crO6gMsT2koYZqsBtq8WfuJARMo-?cq=1&aid=a93b&pid=80bdcnb.jpg#doc-body

2 comentarios:

  1. También la confusión la generamos nosotros mismos asi es que aunque diluida la responsabilidad está presente en la película.

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  2. ¿Y qué crees que diría la carta final de la japonesa?
    es lo que tiene no saber idiomas...

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